Margaritas malgasté
en varios chiqueros
Margaritas bebí
en varias cantinas
Un chaleco antibalas
quise vestir
Un chaleco de fuerza
quisieron ponerme
Asalté el cielo
y lo encontré vacío
Después perdí
la tarjeta del cajero
Pero te miré a los ojos
en una
ciudad/noche/cerveza lejana
Solos
y decidí guardar la
Mirada
(ciudad/noche/cerveza)
No me queda más
Ahora...
Ni espero,
Pero escondo un tal vez
lunes 12 de octubre de 2009
lunes 8 de junio de 2009
Sensatez y sentimientos

En los últimos días me la he pasado rechazando los consejos sensatos de la gente que me quiere. Sin duda alguna soy un cabezadura. Siento que en algún momento puedo llegar a arrepentirme de las decisiones medio drásticas que he tomado, pero no veo otra forma en la que vaya a sentirme cómodo conmigo mismo y con mis circunstancias.
De alguna forma, toda mi vida he estado atendiendo en parte a los consejos bienintencionados, pero siempre poniendo también la oreja en lo que me dictan mis propias tripas. Admiro la resistencia que muchos de mis consejeros tienen frente a circunstancias que para mí serían harto insoportables. Yo, sencillamente, no puedo abstenerme de recitar un cliché: no se vive dos veces. Seguir algunos de los consejos sensatos que me dan se me antoja una postergación infame de las cosas que verdaderamente me exitan.
Si hubiera seguido los consejos sensatos de mucha gente hubiese estudiado una "carrera del futuro" como ...(ponga en el espacio en blanco la carrera que Ud. considere con más futuro)... Por alguna razón me parece que todas esas carreras tienen futuro para otros, pero no para mí. Yo sentí que tenía que estudiar filosofía. Y no me arrepiento del todo. También los colegas me dicen que si uno va a ser filósofo hay que leer y repetir insoslayablemente algunas cosas. Yo como soy cabezón sigo leyendo lo que a mi me gusta e interesa.
Quizá la moraleja de todo esto, si es que la hay, sea animarse a hacer el propio camino. No estoy diciendo que la prudencia no sea importante. Estoy poniendo en duda el sentido común vulgar que tirotea consejos a la velocidad de un fusil automático. Estoy poniendo en duda la sensatez de los consejos de un mundo social que pretende ser sensato, pero que en realidad, mirado con buen ojo, es bastante insensato. Estoy haciendo, en definitiva, un voto por abrir los oídos a los dictados de nuestras razones y pasiones más profundas.
¿De qué me sirve esa pequeña sensatez aburguesada si no me siento avanzando por mis propios designios hacia donde, quizá, me gustaría llegar?
De alguna forma, toda mi vida he estado atendiendo en parte a los consejos bienintencionados, pero siempre poniendo también la oreja en lo que me dictan mis propias tripas. Admiro la resistencia que muchos de mis consejeros tienen frente a circunstancias que para mí serían harto insoportables. Yo, sencillamente, no puedo abstenerme de recitar un cliché: no se vive dos veces. Seguir algunos de los consejos sensatos que me dan se me antoja una postergación infame de las cosas que verdaderamente me exitan.
Si hubiera seguido los consejos sensatos de mucha gente hubiese estudiado una "carrera del futuro" como ...(ponga en el espacio en blanco la carrera que Ud. considere con más futuro)... Por alguna razón me parece que todas esas carreras tienen futuro para otros, pero no para mí. Yo sentí que tenía que estudiar filosofía. Y no me arrepiento del todo. También los colegas me dicen que si uno va a ser filósofo hay que leer y repetir insoslayablemente algunas cosas. Yo como soy cabezón sigo leyendo lo que a mi me gusta e interesa.
Quizá la moraleja de todo esto, si es que la hay, sea animarse a hacer el propio camino. No estoy diciendo que la prudencia no sea importante. Estoy poniendo en duda el sentido común vulgar que tirotea consejos a la velocidad de un fusil automático. Estoy poniendo en duda la sensatez de los consejos de un mundo social que pretende ser sensato, pero que en realidad, mirado con buen ojo, es bastante insensato. Estoy haciendo, en definitiva, un voto por abrir los oídos a los dictados de nuestras razones y pasiones más profundas.
¿De qué me sirve esa pequeña sensatez aburguesada si no me siento avanzando por mis propios designios hacia donde, quizá, me gustaría llegar?
miércoles 20 de mayo de 2009
Un descanso tibio
La posibilidad de tus
labios
me retiene en un insomnio gélido.
Ya va siendo hora de que me
regales
un descanso tibio.
labios
me retiene en un insomnio gélido.
Ya va siendo hora de que me
regales
un descanso tibio.
domingo 3 de mayo de 2009
Rata por tirantes
jueves 5 de marzo de 2009
Como la mariposa y el Rey
Ayer soñé con los contornos de tu piel
Hoy sueño que no haya sido
un sueño
Hoy sueño que no haya sido
un sueño
Oblivion
¡Qué Paradoja!
Una lástima que tu recuerdo ya no lastime.
21 cañonazos por los dulces frutos
en el árbol del olvido...
Una lástima que tu recuerdo ya no lastime.
21 cañonazos por los dulces frutos
en el árbol del olvido...
martes 27 de enero de 2009
Todo S es P
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

